Asturias si yo pudiera
si yo supiera cantarte
Asturias verde de montes
y negra de minerales...
Yo soy un hombre del sur
polvo, sol, fatiga y hambre
hambre de pan y horizontes... hambre
Bajo la piel resecada
ríos sólidos de sangre
y el corazón asfixiado
sin venas para aliviarte.
Los ojos ciegos los ojos
ciegos de tanto mirarte
sin verte Asturias del alma
Hija de mi misma madre
dos veces dos has tenido
ocasión para jugarte
La vida en una partida
y las dos te la jugaste
¿Quién derribará ese árbol
de Asturias ya sin ramaje?
Desnudo, seco, clavado,
con su raíz entrañable
que corre por toda España
crispándonos de coraje.
Mirad obreros del mundo su silueta recortarse
contra ese cielo impasible
vertical inquebrantable.
Firme sobre roca firme
herida viva su carne
millones de puños gritan
su cólera por los aires.
Millones de corazones
golpean contra sus cárceles
prepara tu salto último
lívida muerte cobarde.
Prepara tu último salto
que Asturias está aguardándote
sola en mitad de la tierra
hija de mi misma madre
sola en mitad de la tierra
hija de mi misma madre
sola en mitad de la tierra
hija de mi mis madre
sola en mitad de la tierraaa...
miércoles, 9 de febrero de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
DEFENSA DE LA ALEGRÍA
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría
Mario Benedetti |
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